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Estrés

El estrés puede ser definido como una sensación de tensión física y mental, que surge como respuesta ante la presencia de una situación de demanda o desafío. Existen múltiples factores que pueden desencadenar esta respuesta, los cuales son conocidos como estresores y se manifestarán ante circunstancias como entrevistas de trabajo, evaluaciones o presentaciones, entre otros. .

El estrés puede ser definido como una sensación de tensión física y mental, que surge como respuesta ante la presencia de una situación de demanda o desafío. Existen múltiples factores que pueden desencadenar esta respuesta, los cuales son conocidos como estresores y se manifestarán ante circunstancias como entrevistas de trabajo, evaluaciones o presentaciones, entre otros.

Un concepto que se maneja en la actualidad es el Burnout que consiste en la respuesta de la persona que está expuesta a factores estresantes emocionales e interpersonales que se presentan en el trabajo.

Tipos de estrés

  • Estrés agudo: Se refiere a la respuesta producida por el cuerpo de manera instantánea, ante una situación específica que involucre peligro o estado de alerta. Generalmente el cuerpo se recupera rápidamente del estrés agudo, sin embargo, éste puede causar problemas si sucede de manera consecutiva, ya que el cuerpo no tendría la capacidad de recuperarse de manera adecuada. Es una situación que debe ser manejada con precaución en personas con afecciones cardiacas, debido a que arritmias o ataques cardiacos pueden desencadenarse como consecuencia a este tipo de situaciones.
  • Estrés crónico: Se asocia a situaciones o eventos que se desarrollan durante un período de tiempo prolongado. Estas situaciones pueden incluir la presencia de enfermedades crónicas o condiciones laborales difíciles.

Las principales causas del estrés comprenden:

  • Factores personales:
    • Estado de salud, especialmente en pacientes con patologías crónicas como enfermedades cardiacas, diabetes, VIH, artritis.
    • Problemas emocionales, como depresión, luto, culpa y baja autoestima.
    • Situaciones que afecten las relaciones interpersonales.
    • Grandes cambios en la dinámica de vida, como la muerte de algún familiar, pérdida de trabajo, matrimonio o mudanzas.

  • Factores sociales o laborales:
    • Ambiente o entorno: El estrés puede ser consecuencia del desarrollo de actividades diarias en un ambiente sobrepoblado, con problemas de contaminación o de crímenes, además de ruido excesivo.
    • Situación social: Bajo poder adquisitivo o incapacidad para cubrir los gastos de necesidades básicas para la vida, sensación de soledad o de discriminación por razones raciales, de edad, orientación sexual o género.
    • Trabajo: La inconformidad en el ámbito laboral, especialmente por exigencia excesiva puede conllevar a estrés.
    • Desempleo: De igual forma, la pérdida del empleo o la dificultad para encontrar uno puede desencadenar episodios de estrés.

Factores que aumentan la intensidad del estrés

Estos elementos suelen variar de una persona a otra y por lo general están asociados a vivencias y exigencias personales, experiencias y actitudes. Estos factores pueden ejemplificarse de la siguiente manera:

  • Impaciencia.
  • Necesidad de satisfacer a todas las personas del entorno.
  • Dependencia de atención.
  • Desconocimiento de limitaciones propias.
  • Necesidad de ejercer control sobre todas las situaciones en la vida diaria.
  • Búsqueda excesiva de la perfección.
  • No solicitar ayuda a los demás cuando verdaderamente es necesaria.

Síntomas del estrés

Antes de describir síntomas, no debemos olvidar que el estrés puede ser una de las patologías que manifiesta cualquier sintomatología, como una de las grandes simuladoras.

  • Síntomas emocionales:
    • Sensación de agotamiento, cansancio y frustración.
    • Presencia de agobio ante la sensación de pérdida de control.
    • Dificultad para relajarse.
    • Disminución de la autoestima.
    • Depresión.
    • Evitar las interacciones sociales.

  • Síntomas físicos:
    • Dolor de cabeza.
    • Fatiga.
    • Dolor abdominal.
    • Diarrea.
    • Estreñimiento.
    • Nauseas.
    • Taquicardia.
    • Dolor en el tórax.
    • Insomnio.
    • Dolor muscular.
    • Disminución en la libido.
    • Disfunción sexual.
    • Nerviosismo.
    • Sudoración excesiva en manos y pies.
    • Resequedad en labios.
    • Dificultad para tragar.

  • Síntomas cognitivos:
    • Preocupación excesiva.
    • Facilidad para olvidar cosas.
    • Desorganización.
    • Dificultad para concentrarse.
    • Sensación de pesimismo.

  • Síntomas conductuales:
    • Alteraciones en el apetito: Comer de forma reducida o de forma excesiva.
    • Uso excesivo de alcohol, cigarrillos o drogas.
    • Procastinación.
    • Presencia de hábitos nerviosos como comerse las uñas y movimientos excesivos.

Consecuencias del estrés

A largo plazo, el estrés puede dar origen a diversas alteraciones fisiológicas:

  • Sistema inmunológico: El estrés constante puede generar deficiencias en el sistema inmune, lo cual trae como consecuencia un aumento en la susceptibilidad de sufrir infecciones y enfermedades.
  • Alteraciones cardiovasculares: El estrés puede conducir al desarrollo de hipertensión arterial, arritmias, trombo embolismos, ateroesclerosis y ataques cardiacos.
  • Músculos y articulaciones: Se puede presentar dolor en articulaciones, cuello, hombros y región lumbar, debido a la tensión generada por el estrés.
  • Alteraciones gastrointestinales: Es común la presencia de patologías como reflujo gastroesofágico, ulceras pépticas o síndrome del intestino irritable.
  • Órganos reproductivos: El estrés puede dar origen a disminución de la fertilidad, disfunción eréctil, anorgasmia, problemas durante el embarazo y alteraciones en los ciclos menstruales.
  • Sistema respiratorio: Exacerbación de síntomas en pacientes que presentan asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Piel: Situaciones de estrés son desencadenantes de acné y otras patologías como psoriasis.

Tratamiento para el estrés

El paciente que refiera síntomas de esta condición deberá ser evaluado por un médico general o un psiquiatra, para establecer el plan de acción y tratamiento adecuado.

  • Tratamiento no farmacológico

Se establecen las siguientes recomendaciones para un manejo adecuado del estrés:

    • Manejo del tiempo: Es una manera sumamente efectiva de reducir los niveles de estrés, ya que se establecen prioridades con respecto a las tareas que deben realizarse, de acuerdo a cuales son urgentes y cuales pueden esperar.
    • Dormir adecuadamente: Es importante dormir de 7 a 9 horas cada noche, de manera que el cuerpo pueda recuperarse satisfactoriamente de todas las situaciones enfrentadas durante el día.
    • Hábitos saludables: Comer un mínimo de tres veces al día, evitando el consumo de alimentos altos en grasas y azúcares. Además es de gran importancia limitar el consumo de alcohol y evitar fumar.
    • Ejercicio: Se establece que realizar actividad física disminuye los niveles de estrés.
    • Tener un hobby o hacer actividades que se disfruten.
    • Meditación: Al meditar, la mente se enfoca en las cosas que están sucediendo únicamente en ese momento, de manera que a través de una respiración controlada se puede alcanzar un agradable estado de relajación.
    • Terapia cognitivo conductual: Enseña al paciente a determinar la forma en que éste percibe el estrés y así, comprender como esto influye en la manera en que responde a él.

Tratamiento farmacológico

  • Antidepresivos y ansiolíticos: Pueden ser utilizados en otras enfermedades como la epilepsia o ansiedad, de manera que tienen un efecto anticonvulsivante y relajante muscular.
  • Medicamentos homeopáticos: Son utilizados para disminuir trastornos emocionales y ansiedad.
  • Plantas medicinales: Consiste en la aplicación de las propiedades de diversas plantas, para aliviar y prevenir el estrés, a través de un efecto sedante o hipnótico que produce un estado de relajación en el cuerpo.


Fuentes consultadas

American Psychiatric Association. Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 5th Edition. American Psychiatric Association; 2013.
Understanding and Managing Stress. Australian Psychological Society. 2012

Belloch, A. Manual de Psicopatología Volumen 2. McGraw-Hill Interamericana de España. 2002.

Suárez Oviedo, O. Tratamiento Integral Del Estrés. Hospital Provincial Psiquiátrico. 8vo Congreso Virtual de Psiquiatría. Interpsiquis. 2007.